domingo, 15 de julio de 2012


LENGUAJE DE LA RADIO


El lenguaje radiofónico es el lenguaje que se utiliza en la radio. Debido a las limitaciones del medio, se basa exclusivamente en el sonido (música, palabras, etc.), en una sola dirección (del emisor al oyente).

En este sentido los mensajes sonoros de la radio se pueden considerar como una sucesión ordenada, continúa y significativa de sonidos elaborados por personas, instrumentos a pesar de ello, la radio tiene un lenguaje propio y característico formado principalmente ciertos elementos.

El mensaje radiofónico se compone de distintos elementos participantes que son percibidos por nuestros sentidos.  En general,  creemos que son sólo sonidos los que captamos a través de una emisión radial,  pero el proceso es mucho más complejo de lo que imaginamos.
Un filósofo inglés, llamado John Locke, aseguró que "nada existe en la inteligencia que no haya estado antes en los sentidos", por lo tanto los medios de comunicación y principalmente la radio,  facilita y estimula la percepción a través de todo nuestro cuerpo, sin embargo Los silencios, las vibraciones, los sonidos concretos nos crean la ilusión.
Diremos que existe lenguaje cuando se dan una serie de signos que permiten la comunicación. La agrupación de estos signos es lo que lo definirá como sistema semiótico. Hablamos también de la doble función comunicativa que encierra un lenguaje en el código o repertorio de posibilidades para producir unos enunciados significantes y el mensaje o variaciones particulares sobre la base de algún código. Al hablar de mensaje es necesario comentar otro doble aspecto, el de forma y contenido, o integración de lo semántico y lo estético.
En cuanto a los mensajes sonoros de la radio podemos concebirlos como una sucesión ordenada, continua y significativa de sonidos elaborados por las personas, los instrumentos musicales o la naturaleza y clasificados según los repertorios y códigos del lenguaje radiofónico.
Vemos como nos distanciamos de una  forma de expresión de la palabra-sonido o palabra-escrita . La intervención de nuevos elementos ajenos al cuerpo humano y nuevas convenciones para esta forma de comunicación nos resultan en un lenguaje característico. Siendo los actores involucrados, en este fenómeno se adaptan a un nuevo contexto perceptivo imaginativo, que determina una manera distinta de escuchar el sonido, tergiversándose en muchos casos la naturaleza a través de ficciones dramáticas y dando así lugar a una especie de paisajes sonoros. Todo esto no hace sino indicarnos la aparición de nuevos códigos, que otorgan a la radio un lenguaje propio, específico y característico.
Por otro lado, debemos negar rotundamente la identificación de lenguaje radiofónico con lenguaje verbal, pero a su vez afirmar que la creatividad expresiva en la radio no tiene por qué pasar necesariamente por las músicas o efectos sonoros.
La palabra radiofónica no es solamente la palabra a través de la radio. Una circunstancia obvia y de vital importancia es el hecho de que la palabra radiofónica excluye la visualización del interlocutor; circunstancia esta que la distancia de los esquemas lingüísticos y paralingüísticos que definen la comunicación interpersonal en el lenguaje natural. La palabra radiofónica es palabra imaginada, fuente evocadora de una experiencia sensorial más compleja.
Otra buena prueba de este carácter especial del lenguaje radiofónico, es que una de las formas más características de la palabra radiofónica es el monólogo, siendo la soledad la primera dificultad que tenga que superar el monologante radiofónico ante la ausencia de "feed-back" comunicativo que estimule la creación de nuevos mensajes sonoros.
En la mayoría de las ocasiones esto se ve atenuado por el empleo de formas pronominales en la expresión verbal, que dejan más evidente la direccionalidad del acto comunicativo verbal.
La palabra radiofónica resuelve los procesos de expresión gracias al texto escrito o la improvisación verbal. A esta doble posibilidad se le añade una traba fundamental: el locutor se dirige personalmente a los oyentes, debiéndose darse un contexto comunicativo natural, de cierta intimidad. Así, el profesional deberá huir del distanciamiento que supone la lectura de un texto forzando la locución para que esta parezca natural y espontánea. Esto, que supone una dificultad notable, que brilla por su ausencia en la mayoría de las emisoras modernas, en las que la economía del tiempo radiofónico parece haber llevado al olvido la improvisación, sustituyéndola por el texto. La improvisación, que en un principio pudiera ser un mejor método para atraer al oyente, requiere de una serie de condiciones para su correcto empleo.
Por ultimo, pese a la opinión que pueda tenerse, tal y como hemos mostrado, la radio es algo más que un vehículo de la palabra hablada. Una transmisión de un diálogo natural no supone lenguaje radiofónico pues, como hemos visto, son muchos los elementos y factores que entran en juego en el lenguaje radiofónico y es el correcto empleo de estos elementos que forman el código radiofónico lo que posibilita la comprensión completa del mensaje. Al igual que otros medios de comunicación como el cine, la radio ha desarrollado con el paso de los años un lenguaje de comunicación propio y específico, que puede compartir algún aspecto con muchos otros, pero que fundamentalmente es característico de este medio. Así, aquel profesional que desee ser un gran comunicador en radio deberá conocer perfectamente cada uno de los elementos que componen su lenguaje y las distintas yuxtaposiciones que se dan entre ellos.




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